Los mexicanos lo sabemos muy bien: 10 centavos no te sirven ni para comprarte un chicle.
Es más, a muchos que conozco (yo incluído) les molesta ó incomoda cuando en la tienda les dan cambio con monedas de 10 cts. La verdad es que a veces solo nos damos la media vuelta y dejamos a la cajera con la monedita en la mano.
Así las cosas. Esas moneditas hasta estorban cuando son ya varias las que se acumulan en la bolsa. No he conocido a nadie que las tenga "cariño"... ó al menos hasta hace días.
Hace aproximadamente 1 semana se me hizo tarde para ir al trabajo, así que tuve que tomar un taxi para llegar a tiempo. Despues de algunos minutos le pregunto al taxista:
- "¿Cuánto va a ser?"
-Taxista: "35 pesos"
En uno de mis bolsillos tenía dinero en monedas y en el otro un billete de $200. Meto la mano en el de las monedas y me dispongo a ver si me alcanza con ellas.
Así pues, contando una tras otra me dí cuenta que tenía exactamente 34 pesos y 90 centavos.
- "Solo faltan 10 centavos", le digo, confiando en que con eso iba a ser suficiente, pues comúnmente nadie anda reclamando tan poca cosa.
- "¿Es todo el dinero que traes?", me pregunta él.
- "No, pero es lo que tengo en monedas. Tambien traigo un billete de $200" le contesto a sabiendas que los taxistas prefieren que se les pague en monedas, pues cuando se les paga con billetes de $100 ó de mayor denominación luego salen con que no tienen cambio. ¡Nombre! luego hasta se han llegado a armar verdaderas discusiones entre pasajero-taxista; porque el primero nunca avisa que trae billete y el segundo porque no tiene monedas para el cambio.
En fin, que el tipo me dice con una cara de alivio: "¡Uff... que bueno que si traes!"
-"Ah, ¡entonces si trae cambio!", le contesto.
-"No, no traigo pero ahorita busco quien me lo cambie", me dice muy confiado.
Y así sucedió. Se desvió de la ruta para buscar una tienda o gasolinería.
O sea... el tipo prefirió gastar varios minutos de MI tiempo (y del SUYO tambien) en dar vueltas y buscar quién le pudiera cambiar el billete (recuerden que yo ya iba tarde a mi chamba).
"¿¡Pero que le pasa a éste!?" me preguntaba a mí mismo, a la vez que me aguantaba las ganas de hacerle ver que me perjudicaría mas a mí e iniciar una discusión que me retrasaría aún más.
Total que ya no llegué a tiempo. Me pusieron "falta" en dicha sesión y eso conllevará a un descuento en mi próximo cheque.
Eso sí: el descuento será de mucho más que 10 miserables centavos.
...Pa'la otra me voy en bus.
25 mayo, 2008
¡Cruz Azul a la Final!
Después de varios años de no estar en una final (desde el '99), La Máquina obtuvo su boleto después de jugar un partido en donde por algunos ratos parecía que el San Luis podía revertir el resultado en contra que obtuvieron en el partido de ida.
Mención especial al Técnico Markarian por saber hacer los cambios adecuados en el momento justo, para que el engranaje de "La Máquina" siguiera funcionando de manera ideal.
Con marcador global de 2-1, terminó un juego que a los "cruz-azulistas" nos hizo festejar de alegría.
Ahora habrá que esperar para saber contra quién tocará jugar la final: Monterrey ó Santos.
¡Hagan sus apuestas!
Mención especial al Técnico Markarian por saber hacer los cambios adecuados en el momento justo, para que el engranaje de "La Máquina" siguiera funcionando de manera ideal.
Con marcador global de 2-1, terminó un juego que a los "cruz-azulistas" nos hizo festejar de alegría.
Ahora habrá que esperar para saber contra quién tocará jugar la final: Monterrey ó Santos.
¡Hagan sus apuestas!
10 abril, 2008
Pinche Horario de Verano
No sé a quién jodidos se le ocurrió desde hace ya varios años aplicar esta grandísima jalada del “horario de verano”.
Obvio que fue idea del gobierno, sin embargo, es bien sabido que el gobierno no se integra por solo el Presidente, sino por una grandísima bola de ineptos -que como bien dice la canción de Molotov- manejan este país con las nalgas. Seguramente fue idea de un cabrón que un día se levantó con ganas de joder a los vecinos (y de paso nos llevó entre las patas a los otros 100 millones de mexicanos).
En fin, que esta medida para el “ahorro” de energía en México solo ha servido para causar dolores de cabeza. “Ahorro de energía” le llaman ellos; puro cuento chino, le llamo yo. ¿Cuál ahorro? El recibo de luz llega igual de caro… si no es que más, porque si a alguien se le ocurre –con sacrificios- comprar un aire acondicionado para medio aguantar él méndigo calor que hace, tendrá que empeñar hasta los calcetines para completar el pago del recibo.
En mi caso particular, cada que mi cuerpo se debe adaptar al cambio que representa levantarme una hora antes de lo normal implica que todo el día cargaré con un pinche dolorcillo de cabeza equivalente a traer un taladro que funciona de manera intermitente todo el día. Sí… así de culero.
Esto se repite durante las 2 primeras semanas del cambio.
No es raro ver durante los primeros días a gente casi durmiéndose en su trabajo, en la escuela, oficina, etc. ¿A poco no? A ver, ¡que alguien lo niegue!
No conformes con hacer que la gente no duerma por pensar cómo le van a hacer para darle de comer a sus hijos al día siguiente, ahora la hacen dormir menos por tener que ir al trabajo una hora más temprano.
Al güey ese… al de la “genial” idea, a ese politiquillo cabroncete de mierda que de seguro se graduó en Harvard y a quien no le afecta este asunto en lo mínimo, pues llega a su oficina de gobierno hasta que acaba de rascarse los tenates en su cama…
Si alguna vez llegaras a leer esto…
Sí… tú…. politiquíllo de gran ingenio.
¡¡Ve a LEVANTAR y CHINGAR a tu MADRE!! …(una hora más temprano, of course.)
He dicho.
Obvio que fue idea del gobierno, sin embargo, es bien sabido que el gobierno no se integra por solo el Presidente, sino por una grandísima bola de ineptos -que como bien dice la canción de Molotov- manejan este país con las nalgas. Seguramente fue idea de un cabrón que un día se levantó con ganas de joder a los vecinos (y de paso nos llevó entre las patas a los otros 100 millones de mexicanos).
En fin, que esta medida para el “ahorro” de energía en México solo ha servido para causar dolores de cabeza. “Ahorro de energía” le llaman ellos; puro cuento chino, le llamo yo. ¿Cuál ahorro? El recibo de luz llega igual de caro… si no es que más, porque si a alguien se le ocurre –con sacrificios- comprar un aire acondicionado para medio aguantar él méndigo calor que hace, tendrá que empeñar hasta los calcetines para completar el pago del recibo.
En mi caso particular, cada que mi cuerpo se debe adaptar al cambio que representa levantarme una hora antes de lo normal implica que todo el día cargaré con un pinche dolorcillo de cabeza equivalente a traer un taladro que funciona de manera intermitente todo el día. Sí… así de culero.
Esto se repite durante las 2 primeras semanas del cambio.
No es raro ver durante los primeros días a gente casi durmiéndose en su trabajo, en la escuela, oficina, etc. ¿A poco no? A ver, ¡que alguien lo niegue!
No conformes con hacer que la gente no duerma por pensar cómo le van a hacer para darle de comer a sus hijos al día siguiente, ahora la hacen dormir menos por tener que ir al trabajo una hora más temprano.
Al güey ese… al de la “genial” idea, a ese politiquillo cabroncete de mierda que de seguro se graduó en Harvard y a quien no le afecta este asunto en lo mínimo, pues llega a su oficina de gobierno hasta que acaba de rascarse los tenates en su cama…
Si alguna vez llegaras a leer esto…
Sí… tú…. politiquíllo de gran ingenio.
¡¡Ve a LEVANTAR y CHINGAR a tu MADRE!! …(una hora más temprano, of course.)
He dicho.
07 abril, 2008
Coldplay y su amigo Morfeo
Hace como 3-4 años me dió por escuchar música antes de dormir. Esto debido a que me costaba trabajo hacerlo cuando iba a la cama.
En aquel entonces tardaba entre una y dos horas. Es asi que decidí escuchar musica a un volumen bajo... y quizá así quedarme dormido pronto.
El problema fué que como yo tengo pura música buena (=P), me ponía a tararear las canciones... y eso resultaba en todo lo contrario a lo que quería obtener: me dormía mucho mas tarde.
Hasta que una noche decidí poner un cd de Coldplay... y...
...¡Vóitelas!
A los pocos minutos quedé dormido como un lirón!! (lo que sea que eso signifique).
Cómo lo sé? Pues porque a la mañana siguiente podía recordar las canciones que escuché, y no llegué a pasar de la cuarta cancion del disco.
Repetí la dosis de Coldplay y volvió a surtir efecto. Fueron como 2 semanas de experimentar lo mismo con su música. Dándole vueltas al asunto, llegué a la conclusión que no solo la música, sino la voz del Chris Martin me relajaban un chingo. O sea, no me dormía por "aburrimiento", sino por relajación.
Y el día de hoy mientras buscaba información para un trabajo (¡sí, cómo no!) me encontre con una nota (de la agencia Reuters) donde dice que en un sondeo entre mas de 2 mil británicos se llegó a la conclusión que la música de Coldplay ayuda a dormir.
Pues ahora ya sé que no solo a los británicos.
¿A alguien más le habrá pasado igual?
...
Saludos!
En aquel entonces tardaba entre una y dos horas. Es asi que decidí escuchar musica a un volumen bajo... y quizá así quedarme dormido pronto.
El problema fué que como yo tengo pura música buena (=P), me ponía a tararear las canciones... y eso resultaba en todo lo contrario a lo que quería obtener: me dormía mucho mas tarde.
Hasta que una noche decidí poner un cd de Coldplay... y...
...¡Vóitelas!
A los pocos minutos quedé dormido como un lirón!! (lo que sea que eso signifique).
Cómo lo sé? Pues porque a la mañana siguiente podía recordar las canciones que escuché, y no llegué a pasar de la cuarta cancion del disco.
Repetí la dosis de Coldplay y volvió a surtir efecto. Fueron como 2 semanas de experimentar lo mismo con su música. Dándole vueltas al asunto, llegué a la conclusión que no solo la música, sino la voz del Chris Martin me relajaban un chingo. O sea, no me dormía por "aburrimiento", sino por relajación.
Y el día de hoy mientras buscaba información para un trabajo (¡sí, cómo no!) me encontre con una nota (de la agencia Reuters) donde dice que en un sondeo entre mas de 2 mil británicos se llegó a la conclusión que la música de Coldplay ayuda a dormir.
Pues ahora ya sé que no solo a los británicos.
¿A alguien más le habrá pasado igual?
...
Saludos!
21 octubre, 2007
Yo blogueo, tu blogueas... todos blogueamos.
No lo voy a negar.
La verdad es que he dejado algo abandonado este blog por las últimas semanas. Ahora, no voy a salir con el clásico pretexto de que he tenido mucho trabajo y bla-bla-bla. Que aunque si ha sido así, no es la razón principal, pues también he tenido mis ratos libres, que al final he ocupado para otras cosas.
También tengo que ponerme al corriente con los blogs que me gusta visitar, como el del Malhechecito, Zukkey, Mandarina Acida, el de Ric Reyes, Guffo Caballero y otros mas que recomiendo. Chequen del lado derecho de la pantalla los links de los blogs que acabo de mencionar.
Y es que escribir un blog parece fácil... aunque no lo es.
Se supone que en un blog se escriben cosas personales (entre otras cosas), pero a veces la inspiración falla. Y aunque uno tenga cosas que contar, pues hay algo que no funciona, al grado de no saber como plasmarlo en palabras coherentes y/o interesantes. Por ejemplo ¿quién no ha escuchado el mismo chiste contado por personas diferentes? El resultado no siempre es el mismo
Imaginense a Polo-polo contando un chiste.
¿Ya?
Pues bien, ahora imaginen a Jorge Ortiz de Pinedo contando el mismo chiste...
¿Verdad que no es lo mismo?
Hay tipos que nomas de verles la cara ya te estás orinando de la risa. Por otro lado están los que no hacen reír ni a su abuela. Pues bien, lo mismo aplica para los blogs.
Hacerlos tiene su chiste.
Yo admiro a la gente que suele postear diario (o al menos seguido) en su blog, como la gente de toquedequeda.net ( los de la revista ConozcaMás) cuyos blog son, si no muy personales (algunos), al menos sí son entretenidos. Otro blog que me gusta leer y que recomiendo ampliamente porque siempre me hace sonreír es el de Hector Suárez Gomíz (en Ciudad de blogs).
Caray, hay muchos buenos blogueros en este "mundo alterno" llamado web 2.0 que no cabrían en una lista. Y eso es bueno. Siempre hay uno que nos gustará, sorprenderá ó sacará una carcajada; habrá otros que nos hagan reflexionar y quizá hasta nos servirán para aplicar algo en nuestra vida. El chiste es encontrar los que nos gusten y disfrutar leyendolos, que para eso son.
Saludos desde el Puerto!
...
La verdad es que he dejado algo abandonado este blog por las últimas semanas. Ahora, no voy a salir con el clásico pretexto de que he tenido mucho trabajo y bla-bla-bla. Que aunque si ha sido así, no es la razón principal, pues también he tenido mis ratos libres, que al final he ocupado para otras cosas.
También tengo que ponerme al corriente con los blogs que me gusta visitar, como el del Malhechecito, Zukkey, Mandarina Acida, el de Ric Reyes, Guffo Caballero y otros mas que recomiendo. Chequen del lado derecho de la pantalla los links de los blogs que acabo de mencionar.
Y es que escribir un blog parece fácil... aunque no lo es.
Se supone que en un blog se escriben cosas personales (entre otras cosas), pero a veces la inspiración falla. Y aunque uno tenga cosas que contar, pues hay algo que no funciona, al grado de no saber como plasmarlo en palabras coherentes y/o interesantes. Por ejemplo ¿quién no ha escuchado el mismo chiste contado por personas diferentes? El resultado no siempre es el mismo
Imaginense a Polo-polo contando un chiste.
¿Ya?
Pues bien, ahora imaginen a Jorge Ortiz de Pinedo contando el mismo chiste...
¿Verdad que no es lo mismo?
Hay tipos que nomas de verles la cara ya te estás orinando de la risa. Por otro lado están los que no hacen reír ni a su abuela. Pues bien, lo mismo aplica para los blogs.
Hacerlos tiene su chiste.
Yo admiro a la gente que suele postear diario (o al menos seguido) en su blog, como la gente de toquedequeda.net ( los de la revista ConozcaMás) cuyos blog son, si no muy personales (algunos), al menos sí son entretenidos. Otro blog que me gusta leer y que recomiendo ampliamente porque siempre me hace sonreír es el de Hector Suárez Gomíz (en Ciudad de blogs).
Caray, hay muchos buenos blogueros en este "mundo alterno" llamado web 2.0 que no cabrían en una lista. Y eso es bueno. Siempre hay uno que nos gustará, sorprenderá ó sacará una carcajada; habrá otros que nos hagan reflexionar y quizá hasta nos servirán para aplicar algo en nuestra vida. El chiste es encontrar los que nos gusten y disfrutar leyendolos, que para eso son.
Saludos desde el Puerto!
...
02 septiembre, 2007
Días de lluvia
Ya tiene días que ha estado lloviendo acá en Tampico. Son días chidos porque se antoja estar tirando la flojera a gusto. Hoy domingo, por ejemplo, fué estar todo el día con mi familia.
Y es que no queda de otra. No se puede salir. Las calles se inundan... y el agua no se quiere ir.
Que chido es levantarte tarde en éstos días, comer, sin las prisas del trabajo, comer, ver tele a tus anchas, comer, jugar "Fifa" y "Halo" en el xbox, comer, internetear, jugar "hockey de mesa" y ¿ya dije comer?
Pues asi todo el día. lo único malo es que ya me duele la espalda de tanto estar sentado y tirando la web@. Las nalgas ya hasta las tengo planas, chale.
Y pues ya mañana a la chamba otra vez... ni modo, qué se le va a hacer, necesito trabajar, aunque ya el pronóstico del tiempo avisa que los días seguirán igual de lluviosos... otra vez las prisas, saltar charcos, enlodarte los zapatos en esas partes donde no hay pavimento, en fin.
Pero nada mejor que una taza de café para comenzar bien el día de trabajo... aunque llueva... aunque me moje y me dé gripa, aunque nos enlodemos, saltemos charcos, se inunden las calles y se desborden los ríos... es más, ¡ojalá que llueva café!
Que emocionantes son los días lluviosos, ¿a poco no?
Y es que no queda de otra. No se puede salir. Las calles se inundan... y el agua no se quiere ir.
Que chido es levantarte tarde en éstos días, comer, sin las prisas del trabajo, comer, ver tele a tus anchas, comer, jugar "Fifa" y "Halo" en el xbox, comer, internetear, jugar "hockey de mesa" y ¿ya dije comer?
Pues asi todo el día. lo único malo es que ya me duele la espalda de tanto estar sentado y tirando la web@. Las nalgas ya hasta las tengo planas, chale.
Y pues ya mañana a la chamba otra vez... ni modo, qué se le va a hacer, necesito trabajar, aunque ya el pronóstico del tiempo avisa que los días seguirán igual de lluviosos... otra vez las prisas, saltar charcos, enlodarte los zapatos en esas partes donde no hay pavimento, en fin.
Pero nada mejor que una taza de café para comenzar bien el día de trabajo... aunque llueva... aunque me moje y me dé gripa, aunque nos enlodemos, saltemos charcos, se inunden las calles y se desborden los ríos... es más, ¡ojalá que llueva café!
Que emocionantes son los días lluviosos, ¿a poco no?
13 agosto, 2007
Mi peluquero de cabecera
La primera vez que lo conocí, yo tenía 12 años y estaba a un par de días de entrar a primero de secundaria. La idea de ir no me agradaba nada. Sin embargo, yo no era el único, sino que también había otros chavos en esa habitación de la casa, que le servía a él para hacer su trabajo.
Le decían Don Pepe y era el peluquero al que varios estudiantes acudíamos para que nos hiciera el clásico "corte de secundaria", que es muy parecido al corte de cabello que usan los soldados.
No había forma de evitarlo: si ibas a la secundaria sin el corte de pelo, te negaban la entrada a clases. O peor aún: había ocasiones en que las mismas maestras lo cortaban a todos quienes habían hecho caso omiso a la regla. Mientras los demás veían desde los salones y se reían a más no poder del infortunio ajeno... jajaja... la verdad, yo también lo hacía, jajaja... aah... ejem.
Bueno, pongámonos serios, porque la verdad, el motivo de todo ésto que les cuento no me causa mucha gracia que digamos.
Después de terminar mis estudios de secundaria, Don Pepe siguió siendo mi peluquero de cabecera (más bien de cabeza,), pues después de 3 años yo ya le tenía confianza; además ya no tenía que hacerme el corte de la escuela, sino que ya le podía pedir un corte "normal" (así entrecomillado, pues cada quien tendrá su propia definición de "normal").
Y así pasaron los años, estudié la prepa, empecé a trabajar, terminé mi licenciatura, y yo seguía acudiendo a la peluquería de Don Pepe, la cual de tiempo en tiempo cambiaba de ubicación: en su casa, luego en otra colonia cercana, luego otra vez en su casa, etc. Sin embargo yo lo buscaba a donde estuviera.
Hace días, fuí a que me cortara el pelo, pero no estaba en casa. Fuí al siguiente y tampoco lo encontré. La tercera vez me encontré -frente a la casa de Don Pepe- con una camioneta que estaba cargadísima de muebles y los chavos que venían en ella iban a empezar a bajarlos.
-"Disculpe, ¿ha visto a Don Pepe?"- le pregunté a uno de ellos.
-"¿Quién? ¿El peluquero?- me dijo
-"Sí"
-"Újule, chavo... ya no vive aquí. Ya nos vendió la casa"
-"¿Y sabes dónde vive ahora?"
-"...pues la verdad no sé".
Luego, uno de sus vecinos me dijo que se había ido a vivir a Altamira (ciudad que está junto a Tampico). Tenía una semana de haberse mudado.
Que pinche coraje. Yo me pregunto... ¿porqué no me comentó que se iba a mudar, la última vez que lo visité? Digo, no es que fuera su obligación, pero cualquier "negocio" que se respete y que se cambia de lugar deja al menos una notita anunciando el cambio ó cierre de negocio... pero no, ni eso. Si al menos me hubiera dicho, yo habría tenido un mes completo para buscar a donde ir la próxima vez que me creciera la greña.
En serio que estuve encabronado por varios días. En primera ya no aguantaba el pelo largo y en segunda, tenía que encontrar rápidamente una estética unisex donde me cortaran el cabello igual de bien. Y es que ya no hay peluquerías.
¡Ah!, y porque ahora resulta que los "hombres" van a "estéticas unisex"... (¡Unisex, mis tenates!).
¿¡Dónde chingaos han quedado las peluquerías!?... Esos recintos exclusivos de los hombres en donde uno iba no solo a un simple corte de cabello, sino a donde uno acudía con el amigo, al que no necesitabas de darle muchas explicaciones de cómo querías el corte, pues él ya lo sabía perfectamente. Era también quien te atendía amablemente y que siempre estaba listo para una buena plática. Pláticas importantes... pláticas de hombres, por supuesto.
Ni pedo. Fueron veinte años de ir a la peluquería de Don Pepe ( ya los ví sacando cuentas, canijos ). Ya eran clásicas su frases: "¿lo quieres igual?" cada que llegaba, ó también la de "¡Listo pa'l baile!" cada que terminaba su chamba.
Ese día, por primera vez, totalmente resignado entré a una estética. Resignado a que no me lo iban a dejar como a mi me gusta. Y en efecto, no me lo dejaron igual.
El pedo de éstos lugares es que las chavas que trabajan ahí están de paso. Entran a trabajar por una temporada y se van. Algunas porque encontraron donde les paguen mejor, otras porque no daban "el ancho" y las corre la dueña, etc.
Ya no hay peluquerías y definitivamente no se puede confiar en un negocio donde no hay personas en quien confiar.
En fin... dicen que cada cabeza es un mundo. Y para mi cabeza, éste mundo -sin peluquerías- ya no es igual.
...
Le decían Don Pepe y era el peluquero al que varios estudiantes acudíamos para que nos hiciera el clásico "corte de secundaria", que es muy parecido al corte de cabello que usan los soldados.
No había forma de evitarlo: si ibas a la secundaria sin el corte de pelo, te negaban la entrada a clases. O peor aún: había ocasiones en que las mismas maestras lo cortaban a todos quienes habían hecho caso omiso a la regla. Mientras los demás veían desde los salones y se reían a más no poder del infortunio ajeno... jajaja... la verdad, yo también lo hacía, jajaja... aah... ejem.
Bueno, pongámonos serios, porque la verdad, el motivo de todo ésto que les cuento no me causa mucha gracia que digamos.
Después de terminar mis estudios de secundaria, Don Pepe siguió siendo mi peluquero de cabecera (más bien de cabeza,), pues después de 3 años yo ya le tenía confianza; además ya no tenía que hacerme el corte de la escuela, sino que ya le podía pedir un corte "normal" (así entrecomillado, pues cada quien tendrá su propia definición de "normal").
Y así pasaron los años, estudié la prepa, empecé a trabajar, terminé mi licenciatura, y yo seguía acudiendo a la peluquería de Don Pepe, la cual de tiempo en tiempo cambiaba de ubicación: en su casa, luego en otra colonia cercana, luego otra vez en su casa, etc. Sin embargo yo lo buscaba a donde estuviera.
Hace días, fuí a que me cortara el pelo, pero no estaba en casa. Fuí al siguiente y tampoco lo encontré. La tercera vez me encontré -frente a la casa de Don Pepe- con una camioneta que estaba cargadísima de muebles y los chavos que venían en ella iban a empezar a bajarlos.
-"Disculpe, ¿ha visto a Don Pepe?"- le pregunté a uno de ellos.
-"¿Quién? ¿El peluquero?- me dijo
-"Sí"
-"Újule, chavo... ya no vive aquí. Ya nos vendió la casa"
-"¿Y sabes dónde vive ahora?"
-"...pues la verdad no sé".
Luego, uno de sus vecinos me dijo que se había ido a vivir a Altamira (ciudad que está junto a Tampico). Tenía una semana de haberse mudado.
Que pinche coraje. Yo me pregunto... ¿porqué no me comentó que se iba a mudar, la última vez que lo visité? Digo, no es que fuera su obligación, pero cualquier "negocio" que se respete y que se cambia de lugar deja al menos una notita anunciando el cambio ó cierre de negocio... pero no, ni eso. Si al menos me hubiera dicho, yo habría tenido un mes completo para buscar a donde ir la próxima vez que me creciera la greña.
En serio que estuve encabronado por varios días. En primera ya no aguantaba el pelo largo y en segunda, tenía que encontrar rápidamente una estética unisex donde me cortaran el cabello igual de bien. Y es que ya no hay peluquerías.
¡Ah!, y porque ahora resulta que los "hombres" van a "estéticas unisex"... (¡Unisex, mis tenates!).
¿¡Dónde chingaos han quedado las peluquerías!?... Esos recintos exclusivos de los hombres en donde uno iba no solo a un simple corte de cabello, sino a donde uno acudía con el amigo, al que no necesitabas de darle muchas explicaciones de cómo querías el corte, pues él ya lo sabía perfectamente. Era también quien te atendía amablemente y que siempre estaba listo para una buena plática. Pláticas importantes... pláticas de hombres, por supuesto.
Ni pedo. Fueron veinte años de ir a la peluquería de Don Pepe ( ya los ví sacando cuentas, canijos ). Ya eran clásicas su frases: "¿lo quieres igual?" cada que llegaba, ó también la de "¡Listo pa'l baile!" cada que terminaba su chamba.
Ese día, por primera vez, totalmente resignado entré a una estética. Resignado a que no me lo iban a dejar como a mi me gusta. Y en efecto, no me lo dejaron igual.
El pedo de éstos lugares es que las chavas que trabajan ahí están de paso. Entran a trabajar por una temporada y se van. Algunas porque encontraron donde les paguen mejor, otras porque no daban "el ancho" y las corre la dueña, etc.
Ya no hay peluquerías y definitivamente no se puede confiar en un negocio donde no hay personas en quien confiar.
En fin... dicen que cada cabeza es un mundo. Y para mi cabeza, éste mundo -sin peluquerías- ya no es igual.
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